El Partido Popular se ha convertido en el «Circo de la Corrupción», y todas las semanas incorpora una nueva atracción a su espectáculo de funambulismo político, que no hace más que aumentar el trabajo de la Fiscalía Anticorrupción, que se está quedando muy corta en personal. Nos acabamos de enterar que el locuaz diputado Martínez Pujalde y Federico Trillo, embajador de España en Londres, cobraron de una constructora dedicada a la obra pública 75.000 y 354.000 euros, respectivamente. Es pronto para profundizar en el asunto, pero exigimos explicaciones y ceses inmediatos, al margen de sus responsabilidades penales. Don Mariano, ¿cuando piensa dimitir?.