El PSOE, con 47 diputados, consigue convertirse en la primera fuerza de Andalucía, pero se equivocaría Susana Díaz si lo considerase un triunfo, dado que no hacen más que repetir el número de escaños, pero perdiendo más de un 4% de apoyo, pasando de un 39,52% a un 35,47%, lo que supone una reducción de un 10%, con más de 100.000 votos menos. Eso sí, los socialistas se han visto favorecidos por la aplicación del sistema D´Hondt, que siempre favorece a las fuerzas más votadas.
No cabe duda que el PP sufre un descalabro, al perder 17 diputados y un 14% de apoyo electoral. Pero si sumamos el apoyo total de los dos grandes partidos, observamos que el bipartidismo ya es historia, y dos fuerzas emergentes, como son Podemos y Ciudadanos, irrumpen con fuerza en el panorama político andaluz, pasando entre ambas de 0 a 24 escaños. Las cosas empiezan a cambiar en Andalucía, y tendrán su traducción a nivel nacional en las elecciones generales del próximo més de noviembre, incluso con mucho mayor impacto.
Pese a que Teresa Rodríguez no se siente satisfecha, porque esperaba más y su objetivo era el triunfo, no cabe duda de que con sus 15 escaños la gran vencedora de estos comicios es Podemos, por mucho que los medios de comunicación se empeñen en afirmar lo contrario, multiplicando por tres el apoyo que tuvo en las elecciones europeas. Y no nos olvidemos que muchos andaluces, que optaron ahora por apoyar otras fuerzas políticas, ya tienen reservado su voto para Podemos para las próximas elecciones generales.
Izquierda Unida es la gran fracasada, sufriendo una enorme pérdida de apoyo y de escaños, pero resiste al poder formar grupo parlamentario propio. Pero al ser irrelevante políticamente, se le augura un futuro muy poco esperanzador, que solo pasa por converger con Podemos; tiempo al tiempo.
De pactos posibles ya hablaremos otro día. Aunque si Susana Díaz no quiere pactar con la derecha, no le queda más opción que hacerlo con Podemos, y para ello tendrá que cambiar de inmediato su discurso, o gobernar sufriendo, dado que no puede dar la espalda a reivindicaciones sociales que procedan de la izquierda. El suicidio político no es su meta, y tarde o temprano tendrá que hacerlo.
Lo que sí está claro es que PSOE+Podemos+IU suman en Andalucia 67 diputados, lo que supone una mayoría absoluta holgada, y casí un 60% de votos. Y quienes pensamos en clave de izquierda, y confiamos en que los socialistas recuperen el sentido común, lo vemos con buenos ojos.
(publicado en elplural.com)