Un fin de semana en San Vicente de la Barquera (Cantabria) me permitió conocer la inmensa Playa de El Merón. Personas anónimas, al menos desconocidas para mi, paseaban por el arenal con destino desconocido. Hoy comparto con vosotros fotos «robadas», como así se denominan en el argot fotográfico.
He tratado de buscar colores vivos,que destacan en especial en las últimas horas del día, cuando el sol se prepara para tomar su descanso nocturno.
Por la orilla dos jóvenes se ejercitan haciendo footing, consiguiendo que sus cuatro pies no toquen el suelo de la arena.
Nunca faltan los surferos con sus tablas bajo el brazo paseando junto al mar, a la espera de que las olas adquieran la altura y fuerza adecuadas.
Por supuesto yo también me ejercitaba, en compañía de unos amigos, comentando el destino incierto de nuestro país, que puede convertirse en una auténtica tragedia para muchos. Pero al menos nos queda el consuelo de pasear junto al mar, en la confianza de que nuestra playas no sufran recortes, perdón reformas.