En esta ocasión publico algunas fotografías tomadas el pasado domingo con la cámara Canon 5D Mark II. El atardecer fue espectacular, y los inicios de la noche mantuvieron unos colores mágicos.
Paseando por el puerto y por el cerro de Santa Catalina, solo y en silencio, rodeado de mi cámara y mi iPhone, me permitió pensar y meditar. Fueron un par de horas muy relajantes, en especial cuando descubres que valorar esos momentos es muy enriquecedor. La calidad de vida siempre se encuentra en los pequeños detalles, en este caso de un espléndido atardecer.