Francisco López, nuestro corresponsal en Madrid, ha vivido de cerca la manifestación que ayer, 15 de Octubre, ha llenado las calles de la capital de España; y acaba de enviarme su visión fotográfica de este acontecimiento, en el que parece que la banca ha tenido un especial protagonismo
Algunos de los asistentes me han comentado que no habían asistido a una manifestación tan multitudinaria desde la que tuvo lugar contra la guerra de Irak.
No es justo que los ciudadanos de a pie, los mismos que mantienen con su trabajo diario la actividad económica de nuestro país, sean los que deben de sufrir las consecuencias de una crisis que ellos no han provocado.
El euro sufre ataques a diario por los especuladores que dominan los mercados y por los políticos de tendencia neoliberal que han provocado la crisis, y a los que no se les ha exigido ninguna responsabilidad por su negligente actuar
Lo triste es que nada se solucionará después del 20N, en unas elecciones en las que la derecha puede obtener una amplia mayoría absoluta gracias a la pasividad crítica de las gentes de izquierdas, que no han comprendido aún que Zapatero no es el culpable de lo que sucede, sino más bien una víctima más de la crisis económica.
El problema es global y requiere esfuerzos y soluciones globales. Y quizás deberíamos de comenzar a proponer en todo el mundo la nacionalización de la banca para que sean los políticos elegidos democráticamente, y no los mercados, quienes tengan la capacidad de decidir sobre nuestros destinos. Y las cientos de manifestaciones que tuvieron lugar en el día de ayer en decenas de países son un aviso del necesario cambio global. Y esto no ha hecho más que empezar.