En su origen, la noria era una máquina hidráulica que servía para extraer agua. Pero con el tiempo se ha convertido en una vistosa atracción de feria que permite divertirse y observar el paisaje desde las alturas, transmite equilibrio y armonía, e invita a ser fotografiada desde distintas posiciones.
El ser humano busca en las alturas nuevas sensaciones y situaciones de riesgo aparente, quizás para amortiguar las insatisfacciones que sufre en el día a día, buscando sentirse más libre.