Después de mi primera experiencia con un «Caballito del diablo», parece que me está gustando la fotografía macro. De vuelta de las vacaciones, mientras descansábamos en un área de servicio a la altura de Cáceres, en una zona verde me encontré casualmente con esta libélula
En esta ocasión sí disponía de un objetivo adecuado, en concreto un Canon 50 mm macro
Me permitió acercarme mucho, posó, y disfruté mientras descansaba.